Estaba En Un Funeral Y Le Entregaron Al Bebé Que Cambiaría Por Completo Su Vida

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Podemos planear nuestro día y tener una cierta idea de lo que haremos en los próximos año, pero (por suerte) la vida no e puede planear. Pese a nuestras metas y proyectos, la vida está llena de sorpresa.

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Emile Larter recibió una de ellas mientras cumplía su sueño de viajar por el mundo. De pronto, la joven se encontró en medio de un funeral, y con un pequeño de cinco días en sus brazos.

El plan de Emile era viajar por el mundo apenas se graduara de la universidad. Pronto ese viaje la llevó a Uganda, donde estuvo haciendo voluntariado en un orfanato y en un hospital infantil. Trabajaba cuidando a los niños de sol a sol, siendo la única voluntaria en el lugar. Un día, recibieron una llamada de emergencia: había un bebé recién nacido que se encontraba solo.

Emile fue lo más rápido que pudo y se dio cuenta de que había un funeral: una madre de 7 niño había muerto, y el menor de ellos tenía apenas 5 días de vida.

Le pusieron en los brazos al bebé, y ella se lo llevó de vuelta al hogar. Ahí, lo bautizaron como Adam.

Emile se fue convirtiendo prácticamente en la madre de Adam, pues lo limpiaba, lo cuidaba, lo alimentaba y pasaba las noches despierta junto a su cuna. Pronto la relación con el bebé se hacía más cercana, por lo que se le rompió el corazón en el momento en que tuvo que regresar a Inglaterra.

Empezó a trabajar día y noche, ahorrando lo que podía para poder visitar a Adam. Por las pocas emanas en que podía estar con él, era muy feliz. Pero mientras ella no estaba, Adam crecía y aprendía a caminar, a hablar, a comer. Y aunque a Emile esto le causara alegría, de todas formas le rompía el corazón.

Por ello, finalmente tomó la decisión más importante: cotaría con su novio, renunciaría a sus trabajos y viajaría de vuelta a Uganda para adoptar a Adam. Necesitaba vivir allá un año junto al niño para adoptarlo, así que lo hizo y lo adoptó.

Emile había viajado y cambió su vida por completo. Adam cambió la de ella, y ella la de él. Hoy no podrían ser más felices juntos.

 

 

 

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