Profesor Le Permitió Llevar A Su Perro A Clases Por El Huracán. ¡Y Se Robó El Corazón De Todos!

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Así deberían ser todos los profesores.

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Jessica Lewis de Estados Unidos era una de las afectadas por el paso del huracán Irma y, mientras avanzaba a su ciudad, debió evacuar cerca de Atlanta al igual que sus vecinos. Para ella no era un problema pues tenía familia viviendo allá.

Empacó sus cosas y se llevó consigo a su perrita Luna. Las clases fueron suspendida menos la última.

Y como no quería faltar, debió tomar una decisión que no sabía en qué terminaría. No quiso dejar sola su amiga perruna así que le escribió a su profesor.

Sabía que había un reglamento claro en la institución pero aún así le preguntó a su profesor si podía asistir a clases con Luna. Y trató de ser lo más educadamente posible buscando las palabras correctas para no molestarlo.

 

Estimado Dr. Kennedy:

Me llamo Jessica Lewis y estoy en su clase de Introducción a la Ciencia Política de las 3:30 pm. Sé que su respuesta sea un no, pero pensé que quizás usted sea un profesor muy cool y dirá que sí, por lo que descubrí que debía intentarlo. ¿Puedo llevar a mi perro a clases hoy? Me haría un gran favor ya que su clase es la última del día y tengo que irme lo más pronto posible para intentar llegar a mi casa en Atlanta (realmente luchando contra el tráfico por la tormenta pero para mi su clase es muy importante y no quisiera perderla) y me ayudaría a que no tenga que volver al departamento a buscarla…

Antes de salir prometo que se portará bien e molestará muy pero muy poco. Le adjunto algunas fotos de ella para convencerlo con su ternura.

¡¡¡Muchas Gracias!!!

Jessica Lewis”.

Y por suerte para ella, el profesor le respondió de la manera más graciosa posible.

¿Pensaste que llamándome “cool” lograrías convencerme? Porque eso no servirá. Lo que sí es que OBVIAMENTE ELLA SE VE UNA BUENA CHICA ASÍ QUE POR SUPUESTO PUEDES TRAERLA”.

Y una vez con su permiso, todos tuvieron la mejor clase de sus vidas. Jessica y Luna, estaban felices al igual que todos.

La perrita pasó puesto por puesto mientras recibía el cariño de los otros alumnos, pero siempre intentando no molestar en la clase.

Por eso se sentaba a ratos a escuchar atenta la clase.

Y resulta que el profesor también es una amante de los perros.

Es genial leer noticias como éstas. Sobretodo que el profesor se puso en el lugar de su alumna cuando todos estaban preocupados por la llegada del huracán. ¿A quién no le gustaría llevar a su mascota al trabajo?

Comparte un acto de amor por los animales…


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