9 De Las Comunidades Más Extraordinarias E Increíbles Que Existen Alrededor Del Mundo

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Si recorres el mundo, hallarás lugares increíbles, como si fueran salidos de otro planeta: sus costumbres, características y personas te parecerán inverosímiles. Por ello, siempre es interesante entreabrir ese velo de misterio y descubrir algunos detalles. A continuación, te invitamos a descubrir los rincones más increíbles de nuestro planeta.

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El Reino de los Gnomos (China)

Cerca de Kunmíg hay un reino de cuento de hadas, ideal para quienes sienten dificultades para vivir en nuestro mundo. Este espacio fue creado por Chen Mingjing, quien invitó a los enanos de todo el país que estuvieran teniendo dificultades para que se mudaran allí. Hoy, ahí conviven unas 125 personas entre los 19 y los 48 años.

Sus habitantes se visten con brillantes trajes de gnomos, elfos, ángeles, princesas y guardias, mientras habitan en casas parecidas a árboles, y hongos. La plomería y los muebles han sido hechos a medida para ellos, así que viven cómodos en un lugar donde nadie los discrimina por su altura.

Además, aquí todos tienen trabajo: realizan presentaciones y excursiones para los turistas, y los fines de semana se ocupan de tareas domésticas y de entretenerse jugando póquer o voleibol. Además, tienen cursos de inglés gratuitos.

Pese a que las personas altas cuestionan este asentamiento, los enanos están satisfechos pues viven en un mundo hecho para ellos, que es acogedor. Tienen un trabajo, un hogar y una infraestructura para ellos, con escuelas, clínicas, florerías y cafés.

 

Indios Piraha: la tribu más feliz

Esta tribu, que habita cerca del afluente del Amazonas, es considerada la más feliz. No sabe contar (aunque tienen los números “varios” y “muchos”, y los colores “claro” y “oscuro”). No saben de horas ni calendarios, comen de 1 a 2 veces al día y duermen de vez en cuando por 20 minutos, porque los sueños prolongados, dicen, “consumen energía”.

Sus grados de relaciones son tres: niños, padres y hermanos. No existen enseñanzas ni jerarquías, y nadie roba o mata.

Tampoco tienen noción de propiedad ni prejuicios, y tampoco fueron persuadidos por la predicación de Daniel Everett. De hecho, fue él quien aceptó su visión de mundo, y su lenguaje hecho de 3 vocales y 7 consonantes cambió completamente sus conocimientos de lingüística.

La tribu piraha es feliz: cantan de noche, creen que los sueños y la realidad son igualmente importantes, y una vez cada 7 años cambian sus nombres. Recuerdan los nombres y las propiedades de miles de plantas y animales. Sus hijos no usan juguetes, sino que se entretienen con árboles, perros, flores y espíritus del bosque.

 

Icaria: la isla de la longevidad

Uno de cada tres de sus habitantes vive hasta los 90 años. Y los otros dos viven hasta los 100.

El secreto está en la paradisíaca naturaleza de esta isla, ubicada en el mar Egeo y entre 8 manantiales curativos. Además, no tiene estructuras para recibir multitudes de turistas. Pero acá nadie se siente solo: son más de 10 mil los optimistas habitantes de este lugar.

Acá no han experimentado el Alzheimer y otras dolencias de la edad. En la foto superior puedes ver a Stamatis Moraitis, quien llegó desde Estados Unidos cuando los doctores le dijeron que le quedaban 9 meses de vida. Este anciano de origen griego regresó a su país con su familia en 1976 y finalmente vivió 37 años más.

En esta isla, las personas no se apresuran: trabajan sin llegar a agotarse, caminan por senderos en la montaña y comen frutas de sus jardines. Aman el aceite de oliva, el pan con levadura, el té de hierbas y la leche de cabra. Y, durante la noche, celebran alegres reuniones junto a sus vecinos y una jarra de vino.

Cuando a una cumpleañera que estaba celebrando sus 101 años de edad le preguntan cuál era el secreto, ella dijo, bromeando: “Aquí simplemente nos olvidamos de morir”.

 

Cândido Godoi: la tierra de los gemelos

EN un solo barrio de Brasil, hay 44 pares de gemelos en 80 familias. La mayoría de ellos son descendientes de alemanes refugiados de la Primera Guerra Mundial. A comienzos de los 90, el fenómeno de los gemelos se hizo conocido afuera y llegaron periodistas de todas partes del mundo. Esto le gustó a las autoridades locales, así que llamaron a la ciudad “la tierra de los gemelos”, y abrieron una exposición en un museo y pusieron la estatua de La Fuente de la Fertilidad.

Científicos han logrado elaborar diferentes teorías sobre el origen de este fenómeno: el agua es especial, el aislamiento de la región o incluso los experimentos genéticos del médico nazi Josef Mengele. Muchos de sus residentes dicen que él anduvo por esos lugares asegurando que era un veterinario, y fue desde ese tiempo que se notó la primera oleada de nacimientos de gemelos.

Los profesores son los que más sufren en esta localidad: muchas veces los estudiantes gemelos hacen trampa, respondiendo en lugar del otro en clases.

 

Tribu Vadoma: gente avestruz

En esta tribu, existe una anomalía genética del pie llamada ectrodactilia, que consiste en la falta de los 3 dedos medios del pie. Por ello, se dice que sus habitantes tienen “patas de avestruz”. Los científicos creen que la causa detrás de este fenómeno son las antiguas leyes que prohíben los matrimonios fuera de la misma tribu, propiciando la endogamia.

“Cuando era niño, no me consideraba raro. Mi mamá y muchos de los miembros de la tribu también tenían dos dedos. Además, nunca experimenté inconvenientes: era activo y, muchas veces, caminaba a pie hasta Francistown”, cuenta uno de los padres de familia que tiene tres de sus cinco hijos con ectrodactilia.

 

Los amish: viviendo fuera del tiempo

Esta comunidad de protestantes pacifistas fue fundada por Jacob Amman, quien estaba a favor de limitar los contactos con el mundo exterior. Pero pronto Luis XIV comenzó a perseguir a los no católicos, por lo que los amish debieron cruzar el océano hasta el Nuevo Mundo.

Hoy existen muchos asentamientos amish en los Estados Unidos (en estados como Pensilvania y Ohio) y también en Canadá (Ontario, etc). No pagan impuestos, no aceptan ayuda del estado y tampoco usan armas. Se ocupan principalmente en la agricultura y la artesanía.

Los amish del viejo orden cumplen todas las reglas: no conducen autos, aran la tierra con un arado, se niegan a usar electricidad, computadora y teléfonos. No usan refrigeradores sino una cámara con hielo. Pero los amish que pertenecen al nuevo orden usan tecnologías como los teléfonos y las cosechadoras.

Hay un mínimo de 5 hijos por familia, todas las mujeres usan gorro y tienen prohibido maquillarse, usar joyas y cortarse el pelo. Los hombres, luego de contraer matrimonio, no pueden afeitarse la barba.

Todos los niños estudian hasta el cotavo grado, y a los 15 años llega el período de rumspring, donde los adolescentes pueden romper las reglas y abandonar el asentamiento. Ahí, prueban el alcohol, los cigarrillos y la ropa de moda. Luego de ésto, el 90% de los jóvenes decide volver a la comunidad y recibir el bautismo.

Rebecca, Kate, Sabrina, Abe and Jeremiah from TLC’s Breaking Amish.

Últimamente ha surgido un gran interés por esta comunidad, e incluso se han hecho reality shows sobre jóvenes amish que han ido a Nueva York a conocer la vida moderna. Al mismo tiempo, los estadounidenses hartos de la comida rápida han visitado los ercados amish. Allí, encuentran verduras, frutas orgánicas, pasteeles, mermeladas y artesanías.

 

Artistas Libres: Arden, Estados Unidos

En el año 1900, los amigos Frank Stevens (escultor) y Will Price (arquitecto) alquilaron tierras en Delaware y fundaron una aldea de arte donde la gente podía encontrar una vida serena en la naturaleza junto a un trabajo independiente. El único impuesto que debían pagar era el de la tierra que usaban.

Esta idea atrajo a pintores, músicos y escritores que fueron desarrollando una comuna de las artes, que vende las obras que produce. Sus habitantes se consideran seguidores del georgismo: cada uno posee sólo el producto que ella ha creado, y los bienes naturales son de todos.

Este pueblo se ha convertido en un rincón de alegría, donde los turistas llegan a visitar las ferias y los festivales para comprar las creaciones originales de los ardenianos y a admirar sus casas, de estilo del medioevo inglés.

 

Hogewey: el Truman Show para el cuidado de los ancianos

Acá hay casas, tiendas, cafés y una fuente en la plaza. Pero no es una ciudad, sino una clínica humanitaria para personas que sufren de demencia senil. Según estimaciones, en 2030 habrá unas 65 millones de personas que la padecerán.

Los habitantes de Hogwey no sienten ni su enfermedad ni la soledad. En cada departamento/habitación, residen entre 5 y 6 personas atendidas por personal disfrazado de peluqueros, vendedores y diversos empleados.

Todo está organizado para que ninguna de las personas mayores salga del pueblo, sin la necesidad de que haya doctores en batas blancas en él. “Tenemos un solo objetivo: hacer todo lo posible para que nuestros ciudadanos mayores vivan una vida normal”, señalan.

Además, junto a paseos y compras, sus residentes pueden andar en bicicleta y dedicarse a sus pasatiempos preferidos (música, jardinería, cocina, pintura), o a la terapia ocupacional (asistencia para lavar, cocinar o cuidar de otro).

Sus habitaciones poseen un diseño que corresponde a la época en que la memoria a corto plazo de sus pacientes dejó de funcionar: una mezcla de los años 70, 80 y 90. Y gracias a las cocinas móviles que calientan la comida, parece que siempre se cocinara en casa.

Este bello proyecto ha sido criticado, pero basta ver a los habitantes de esta aldea para notar que ellos la aman. Tienen mejor apetito, se comunican con mayor fluidez y toman menos medicamentos.

 

Finca Bellavista: paraíso en los árboles

La historia de este asentamiento de Costa Rica es muy interesante: cuando los recién casados Erika y Matt Hogan compraron 600 hectáreas de jungla bajo amenaza, decidieron construir una casa sobre sus gigantes árboles. Pronto, se les unieron personas con ideas afines que también amaban la naturaleza.

Así, diez años más tarde, cerca del Océano Pacífico nació un pueblo ecológico, donde usan paneles solares y una red de electricidad libre de carbono. Recolectan agua lluvia, cultivan vegetales y frutas, y procesan biológicamente los desechos. Todos sus nuevos habitantes reciben orientación sobre los recursos y las formas de procedimiento.

Según Erika, las casas de este lugar son “diferentes como copos de nieve”, y desde cada ventana se ve un panorama mágico. EL transporte público consiste en cuerdas estiradas. Muchos propietarios alquilan viviendas, donde los viajeros pueden escoger entre una casa o una habitación. También tiene comedores y Wi-Fi.

Y suelen recibir la visita curiosa de los animales de las cercanías. “Cuantas más personas y ruido haya, tanto más aves y animales se reúnen alrededor”, cuentan.

“Al crear este lugar, seguimos el llamado del corazón, no de los inversores, y nuestra idea ’primitiva’ inspiró a otros”, señalan Matt y Erika.


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