Imelda, Primera Dama Filipina: Una Chica Pobre A La Que Se Le Otorgó Un Poder Que No Usó Para Nada Bueno

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Imelda Marcos es una mujer filipina normal que destacaba por tener una apariencia llamativa. Alos 18 años ganó el concurso de belleza más importante de su país y luego puso sus ojos en Ferdinand Marcos, futuro presidente de Filipinas. Hoy a esta mujer la llaman ”Mariposa de Hierro” debido a su abuso de poder.

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Imelda Remedios Visitación Romuáldez y Trinidad nació el 2 de julio de 1929. Sus padres fueron un abogado y una mujer joven de un refugio. Desde pequeña a Imelda le gustó la música y las artes escénicas por lo que estudió y luego quiso cantar y participar en concursos de belleza en los que ganó el primer lugar en su ciudad natal convirtiéndose en ”Miss Manila” y después ganó nada más y nada menos que el ”Miss Filipinas” lo que hizo que apareciera en las revistas destacando por su belleza.

Ferdinand Emmanuel Edralin Marcos, futuro presidente de Filipinas y congresista en ese entonces no pudo resistirse a los encantos de esta mujer y tan sólo 11 días luego de conocerse, él le propuso matrimonio a Imelda.

“Su amor me llevó a la cima del éxito” dijo el enamorado joven quien mantuvo su mirada enamorada hasta su muerte en 1989. Ellos tuvieron 3 hijos y han quedado en la historia de Filipinas, aunque hoy son conocidos como unos dictadores.

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La ”Mariposa de Hierro”

Tras la boda de la pareja, Imelda se entusiasmaba cada vez menos co su carrera de cantante y de modelo y decidió, al igual que su marido dedicarse a la política acompañándolo a mítines donde hablaba con todo aquel que ayudará a la carrera política de su esposo.

En 1965, Ferdinand se convirtió en presidente de Filipinas.

Imelda no fue una de esas primeras damas que decoraban fotos oficiales ya que ella viajaba en misiones diplomáticas por el mundo y ocupaba algunos cargos, generando simpatía en la gente. Ella se hizo amiga de Ronald Reagan, Mao Zedong, Leonid Brézhnev, Kim Il-sung e incluso Sadam Husein. 

Su persuasión fue la que hizo que Muamar al Gadafi contribuyera en la tregua entre Filipinas y los separatistas islámicos y ella, con su encanto y talento político hizo que su país se destacara en la época.

Imelda inició programas sociales de cultura y sanidad pública y ayudó a la construcción de un centro de cardiología, un instituto de nefrología, el Palacio del Coco y un centro de congresos, entre otros espacios.

La pareja prontamente decidió aprovechar sus privilegios sociales y en 1972, Ferdinand abolió la constitución de su país y erigió un régimen dictatorial, donde junto a Imelda manejó el presupuesto del estado.

Imelda se hizo adicta a comprar y siempre llevaba prendas de marcas de lujo y de diseñador. Además ordenó hacer cientos de retratos suyos entre los que destaca el ”Nacimiento de Venus” de Botticelli con la primera dama como protagonista de la obra.

Imelda amaba los zapatos pero pronto se justificó diciendo “Nunca compré 3 000 pares de zapatos, solo tenía 1060”.

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Imelda prohibió el libro de una periodista filipina que contaba la infancia pobre de la primera dama. “Ella no quería que se supiera la verdad sobre su origen plebeyo. Estaba creando una imagen de sí misma completamente diferente… Portaba vestidos de lujo para acudir a lugares donde los habitantes ni siquiera accedían a las comodidades básicas. Vivía una vida de fantasía en un país pobre”, escribió Carmen Pedrosa, autora de “La historia no contada de Imelda Marcos” (“The Untold Story of Imelda Marcos”).

El presidente estadounidense Lyndon Johnson, su esposa Lady Bird Johnson, Imelda Marcos y el presidente filipino Ferdinand Marcos, en la ceremonia de inauguración de la Ópera Metropolitana, Nueva York, 1966.

Documentos de aduana dan cuenta que Imelda, durante su viaje a New York gastó 3 millones de dólares en tan sólo un día. Ella compró una pintura de Miguel Angel en 3,5 millones de dólares. Una vez Imelda ordenó que su avión regresará a Roma porque no había comprado queso y el papel higiénico que ella usaba y que era fabricado con seda fina.

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Imelda no aceptaba un no ante sus peticiones y fue su autoritarismo y amor por el lujo que fue llamada ”Mariposa de Hierro.

El fin del mandato y su regreso a la política

La situación de Filipinas económicamente era muy delicada, pero la pareja seguía manteniendo una lujosa vida, pero las personas pobres que habían ayudado al ascenso de Imelda y su esposo se dieron cuenta de que todo lo prometido, era opacado por el abuso de poder y la importancia que sus mandatarios le daban al dinero.

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En 1986 Ferdinand fue derrocado, expulsado del país y sometido a un proceso penal. Él junto a su esposa fueron acusados de perjuicios económicos al Estado por 90 mil millones de dólares. Imelda sólo regresó al país en 1991, después de la muerte de su esposo y abrió un museo del calzado.

De inmediato Imelda quiso regresar a la política, pero sólo consiguió un cargo el 2010 como integrante de la Cámara de Representantes de Filipinas a sus 80 años. Hoy aún Imelda no renuncia a la vida política.

La historia de Imelda perfectamente podría dar paso a una película sobre su vida. Su historia nos recuerda que el poder tiene una responsabilidad con quienes otorgan ese poder.


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